"Kirguizistán organizará elecciones presidenciales dentro de seis meses", anunció este jueves la jefa del gobierno interino, Rosa Otunbayeva, un día después de los violentos enfrentamientos en la capital, Biskek, que provocaron la huida del presidente Kurmanbek Bakíev y que se saldaron con la muerte de 81 personas y dejaron a otras 560 heridas. "El poder está bajo el control del gobierno provisional" que "funcionará durante seis meses para preparar una nueva Constitución y organizar la celebración de una elección presidencial conforme a todas las reglas democráticas", declaró a la prensa. Bakíev huyó de Biskek tras los violentos enfrentamientos del miércoles entre opositores y policías que llevaron a la oposición a tomar el control de los centros neurálgicos del poder. "Bakíev ya no es el presidente del país. Rosa Otunbáyeva es la jefa del Gobierno provisional. El Parlamento ha sido disuelto", afirmó por su parte el opositor Temir Saríev, viceprimer ministro del nuevo Ejecutivo. Saríev aseguró que las nuevas autoridades de Kirguizistán "controlan la situación en todo el país" centroasiático, con la excepción de la región suroccidental de Jalal-Abad, donde se encuentra Bakíev. "Jalal-Abad es una décima parte del país y nosotros controlamos el resto. No permitiremos una guerra civil" entre el norte y el sur, advirtió. A su vez, Otunbayeva, que también protagonizó la llamada Revolución de los Tulipanes de marzo del 2005 y en la que participó junto con Bakíev para derrocar al entonces presidente, aseguró que las Fuerzas Armadas se han pasado al bando de la oposición, pero que Bakíev no tiene intención de renunciar. 'No renuncio' Este jueves, el mandatario rompió su silencio para subrayar que no dimitirá, aunque admitió: "No puedo influir en la situación de la república", una nación geoestratégicamente ubicada pero muy pobre, de 5,3 millones de habitantes y limítrofe con China. "Anuncio que, como presidente, no he renunciado, ni renunciaré a mis facultades", señaló Bakíev en un comunicado difundido en Internet, ya que la oposición controla la televisión pública. El depuesto mandatario calificó la toma del poder la víspera por parte de la oposición de "intento de golpe de Estado" y, seguidamente, denunció que "fuerzas externas" estuvieron detrás de su derrocamiento, en velada alusión a Rusia. "No nombraré al país concreto, pero sin fuerzas externas es imposible realizar semejante operación coordinada", declaró a la emisora de radio 'Eco de Moscú', y reconoció que las protestas antigubernamentales lo pillaron "desprevenido". Agregó que, "a pesar de que el Ejército y las fuerzas del orden se han subordinado a las nuevas autoridades, los cuerpos de seguridad son incapaces de restablecer el orden". "En muchas regiones del país, especialmente en la capital, se observa un completo caos, se extiende la ola de violencia y saqueo, surgen conflictos interétnicos", precisó. Al mismo tiempo, dijo que está "dispuesto a asumir la responsabilidad por los trágicos sucesos, si la culpa es demostrada mediante una investigación objetiva e imparcial, sin escudarse en la inmunidad presidencial". Al respecto, Saríev adelantó que las nuevas autoridades procesarán a Bakíev y a otros dirigentes depuestos por haber ordenado disparar la víspera contra los manifestantes que intentaban asaltar la sede del Gobierno en Biskek. Espaldarazo de Rusia Por otra parte, el primer ministro ruso, Vladímir Putin, llamó este jueves por teléfono a Otunbayeva, en lo que representa un claro espaldarazo a las nuevas autoridades kirguizistanas. "Rusia siempre ha prestado y está dispuesta a prestar toda la ayuda humanitaria necesaria al pueblo kirguizistano", dijo Putin a la nueva líder nacional. En declaraciones a 'Eco de Moscú', Otunbayeva aseguró que Putin, quien criticó el miércoles a Bakíev por caer en el nepotismo, se interesó por la situación en el país. Según la prensa rusa, Bakíev decepcionó al Kremlin, al permitir a Estados Unidos instalar cerca de Biskek un centro de tránsito para cargamentos militares con destino a Afganistán. Rusia, que cuenta con una base militar en suelo kirguizistano (Kant), ofreció a Bakíev un suculento crédito de 2.000 millones de dólares y la condonación de parte de la deuda exterior para que cerrara la base estadounidense, pero éste cedió a las presiones de Washington. El propio Bakíev -que no admite la derrota, pero dejó abierta la posibilidad de abandonar el país- reconoció que ningún funcionario del Gobierno ruso se había interesado por su estado en los últimos días. En el 2005, Putin apoyó abiertamente al entonces presidente kirguizistano, Askar Akáyev, quien fue derrocado en la Revolución de los Tulipanes tras ser acusado de fraude electoral y de nepotismo y se exilió en Moscú. Mientras, Biskek sigue siendo pasto de vándalos y borrachos, algunos armados, que han intentado acceder a los barrios diplomáticos, por lo que las nuevas autoridades han autorizado a la Policía a que utilice armas de fuego para restablecer el orden. Este jueves en la noche, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, anunció en Viena el envío de un emisario especial, el diplomático eslovaco Jan Kubis, a Kirguizistán.Por Rubén Moreira
El Gobierno provisional creado por la oposición asumió el control político y militar este jueves tras derrocar al presidente, Kurmanbek Bakíev. Para eso, contó con el apoyo de Rusia.
viernes, 22 de julio de 2011
Rubén Moreira : nepotismo en Kirguizistán
Etiquetas:
humberto Moreira,
Moreira,
Nepotismo,
Rubén Moreira
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario