MEXICO D.F.- Un día después de haber sufrido un claro voto castigo, el presidente mexicano, Vicente Fox, minimizó ayer la derrota del oficialismo en las elecciones legislativas de anteayer, en las que el antes hegemónico Partido Revolucionario Institucional (PRI) recuperó terreno y la izquierda hizo su mejor elección.
Sin embargo, atado de manos para impulsar reformas clave tras el resultado electoral, el mandatario reconoció que llegó la hora de buscar acuerdos con las fuerzas rivales.
"Fox no estaba en la elección. Fox estaba gobernando para todas y para todos los mexicanos", dijo el presidente a la cadena Televisa, al rechazar la idea de un voto castigo a su gestión. "Ahora empieza una era de consenso, de acuerdos", añadió, cuando le restan aún tres años de mandato.
Los comicios de anteayer, signados por una abstención récord del 60% y en los que ningún partido logró la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados, confirmaron el retroceso del oficialista Partido Acción Nacional (PAN), el avance de la oposición y el surgimiento de nuevos liderazgos en la carrera presidencial para 2006.
Según los resultados finales del Instituto Federal Electoral (IFE), el PAN alcanzó un 30,5% de los votos, frente al 38,2 que obtuvo en 2000, cuando el huracán generado por el entonces ranchero Vicente Fox le permitió llegar a la presidencia desbancando al Partido Revolucionario Institucional (PRI) después de 71 años en el gobierno.
El PAN perdió así casi una cuarta parte de las bancas en Diputados, principal ámbito de discusión de leyes que luego son generalmente aprobadas por el Senado, además del gobierno del norteño Estado industrial de Nueva León, uno de sus bastiones y donde gobernaba desde 1997.
Lo que significó un retroceso para el partido de Fox se tradujo en avances no sólo para el PRI -que obtuvo el 34,4 por ciento de los votos, consolidándose como la primera fuerza política del país- sino fundamentalmente para el izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), que consiguió el 17,1 por ciento de los sufragios, lo que le permitirá duplicar su número de escaños en Diputados (entre 93 y 100).
Además, este resultado ubicó a una de las principales figuras del PRD, Andrés Manuel López Obrador, alcalde de la Ciudad de México, como posible candidato a las presidenciales de 2006, comicios a los que la izquierda podría llegar fortalecida a la luz del resultado de anteayer.
La influencia de López Obrador contribuyó en gran medida a que el PRD arrasara en la capital mexicana, y ya se empieza a hablar del "efecto López Obrador", en contraposición con el "efecto Fox" de los comicios de 2000.
Tras los acuerdosSi bien el mandatario mexicano trató de relativizar el éxito de sus contrincantes, la contundencia de las cifras lo llevaron a proponer negociaciones con la oposición.
"Se acabó la época de la competencia. Ahora empieza, a partir de esta elección, la época de los consensos y los acuerdos", dijo Fox.
Los líderes de los tres principales partidos se comprometieron a buscar consensos y trabajar para sacar adelante la reformas pendientes, entre otras, la fiscal, la laboral, la del rezagado sector de electricidad y la de telecomunicaciones.
El presidente del PRI, Roberto Madrazo, expresó la voluntad de su partido de "trabajar con todas las fuerzas" en busca de "consensos".
Por su parte, el presidente del PAN, Luis Felipe Bravo, reconoció que "tomaron nota" del mensaje que les envió el electorado. "Hemos encontrado elementos que nos obligan a una revisión profunda de la estrategia del partido y de la acción de gobierno", dijo.
En ese sentido, el secretario general del PRD, Carlos Navarrete, señaló que "de ninguna manera" serán "duros con Fox" en el nuevo Congreso, pero pidió al mandatario que asuma la derrota y debata más las reformas con el resto de las fuerzas políticas.
Respecto de las seis gobernaciones en disputa, el PRI confirmaba ayer su triunfo en cuatro de ellas (Campeche, Sonora, Colima y Nueva León), en tanto que el PAN desplazó al PRI en San Luis Potosí y retuvo Querétaro.
Según analistas, la elección -que no inquietó a los mercados, ya alertados de su resultado por las encuestas- reflejó el desencanto de la población con Fox, que prometió, en un país de 100 millones de habitantes donde más de la mitad vive en la pobreza, crear empleos y hacer crecer un 7% la economía al final de su mandato.
Agencias Reuters, EFE y AFP
Reacción de EE.UU.
- WASHINGTON (Reuters).- Estados Unidos dijo ayer que las elecciones legislativas de México fueron una muestra de la "vitalidad" de sus instituciones democráticas -aunque no opinó sobre la derrota del partido gobernante en ese país- y reiteró su compromiso de mantener "las más fuertes relaciones" con México.
Ganadores y perdedores
- Vicente Fox
El presidente fue, claramente, el gran derrotado de estas elecciones. Su partido, el PAN, perdió casi la cuarta parte de las bancas en Diputados, y ahora necesitará acordar con la oposición para gobernar.
- Roberto Madrazo
El jefe del PRI, el viejo partido que recuperó parte de los votos que había perdido en 2000, podría capitalizar el resultado para ir en busca de la presidencia en las elecciones de 2006.
- Rosario Robles
Líder del PRD, de izquierda, la economista y sindicalista de 45 años fue otra de las figuras fortalecidas ayer. Robles manifestó su voluntad de alcanzar acuerdos con las demás fuerzas políticas.
- Andrés Manuel López Obrador
Gobierna la capital desde 2000 y es considerado el gran responsable de la buena elección del PRD. Uno de los políticos más populares de México, será el candidato de la izquierda moderada para 2006.
- José Natividad González
Ganó para el PRI, con el 56% de los votos, la gobernación de Nueva León, Estado vecino a EE.UU. Se trata de una región industrial clave, que había sido bastión del PAN desde 1997
No hay comentarios:
Publicar un comentario