domingo, 7 de agosto de 2011

Rubén Moreira : narco muere pero el negocio sigue

Por Rubén Moreira 

Cuando tenía siete años un día Pablo Escobar, el mayor narcotraficante colombiano de la década de los 80, sentó a su hijo Sebastián Marroquín en una silla y le habló de los peligros de las drogas. Le explicó todos los tipos que había, los colores, los olores y hasta el efecto que provocaban en el cerebro si las consumía. Y lo más importante: le advirtió que la cocaína era un veneno para vender, no para consumir. “Recibí una clase magistral”, relata en charla con un reducido grupo de corresponsales de medios mexicanos, “y me pidió que no cayera en la tentación de probarlas”. La charla tuvo un efecto muy positivo en él, “porque me dio la confianza incluso de que si algún día sentía la curiosidad, se las podía pedir a él. Pero me quitó la ansiedad de descubrir aquello que todo el mundo quiere prohibir. Me generó el efecto contrario, las tenía tan cerca que no eran ninguna novedad”, añade. Y al igual que su padre, sólo consumió mariguana y lo hizo hasta que tuvo 28 años.

Marroquín participó ayer en la Cumbre Iberoamericana de la Creatividad organizada por Naciones Unidas en el centro Niemeyer de Avilés, una pequeña localidad ubicada en Asturias (norte de España). Allí habló del documental en el que ha colaborado Pecados de mi padre, y de lo que fue su vida con el que llegó a ser el hombre más rico y poderoso de Colombia.

Reconoció que le permitió tener una vida de lujos y excentricidades. Pero sólo hasta los siete años, cuando su padre ordenó matar a dos ministros de Justicia de Colombiapor defender la ley que permitía extraditar a narcos colombianos a EU, y él se vio obligado a huir con su familia y “a vivir como un delincuente”, relata.

En su opinión, el narco parece un gran negocio, “pero no lo es”. Porque aunque su padre llegó a ser el capo de capos, eso no le alcanzó para comprar su tranquilidad ni su libertad. “Mi padre murió muy joven, a los 44 años, sin disfrutar de las bondades de la vida, así es la carrera del narcotraficante: a corto plazo se extingue tu vida y la de tus seres queridos muy rápido”, asegura.

A sus 34 años el joven reconoce que los años que pasó junto a su padre fueron de lujos y excentricidades, pero también de mucho miedo. “Aprendí a vivir con él, a controlarlo, ya que fue una constante en mi vida”. Y tras sobrevivir a varios intentos de asesinato, pasar varios meses en la cárcel, dice que lleva 17 años viviendo “horas extras”. De la vida junto a su padre recuerda situaciones tan dantescas como tener 2 millones de dólares en efectivo encima de la mesa, pero no poder salir a la calle a comprar comida por miedo a ser detenidos, que se encontraba en la casa de al lado haciendo un operativo rutinario. “Ello me demostró que puedes alcanzar mucho dinero si entras en la espiral de la violencia y el narcotráfico, otra cosa es que lo puedas disfrutar”.

El 2 de diciembre de 1993, cuando Sebastián tenía 16 años, Pablo Escobar murió asesinado en un operativo policial. Una noticia de la que su hijo se enteró por la llamada de una periodista. “Mi mamá y yo le pedimos mil veces que lo dejara, pero no lo hizo. Él sabía que iba a morir. Todo narcotraficante tiene absolutamente asumido que en cualquier momento va a morir, pero eso no les preocupa. Quieren mucho a su familia pero a veces se alejan y pierden la noción de la realidad y no miden sus actos”, apunta.

Pese a ello, el joven define a Pablo Escobar como “el mejor padre”. Recuerda que siempre estaba presente en sus vidas. “Nos escribía poemas, consejos, y cartas. Y aunque él no los aplicaba en su vida cotidiana ni en su relación con el mundo, paradójicamente era un padre que se preocupaba de inculcar valores humanos muy profundos en sus hijos”. También recuerda su solidaridad con los más pobres. “Con él viví un mundo deslumbrante de lujos, pero también me concienció de las necesidades de los más pobres y me obligaba a acompañarlo con camiones de juguetes y comida para los niños en navidades”.

Marroquín no le reprocha nada. “Todos los reproches se los hice en vida. Juzgarlo es algo que le dejo a Dios”, responde. Y aunque reprueba la vida que llevó su padre, subraya que un narco se hace narco no sólo porque le da la gana “sino porque hay un montón de factores en el entorno que permiten que sea tan exitoso y con la corrupción circundante que llegue tan lejos. Nadie llega tan lejos solo”, asegura.

Tras la muerte de su padre ningún país quiso darles la visa de entrada, ni a él, ni a su madre ni a su hermana. Tampoco México. Pese a no haber cometido ningún delito. “Nos convertimos en apestados”, dice. “Teníamos el virus Escobar”. Tampoco las compañías aéreas les vendían boletos ni los colegios les aceptaban en sus aulas. Tras pasar por Panamá y Nicaragua finalmente, tras cambiar de identidad se mudaron a Argentina, donde Sebastián continúa residiendo con su esposa, que es mexicana.

“Siento mucha tristeza por lo que pasa en México, que está literalmente repitiendo la historia de Colombia”, señala. “Con esta lucha contra el narcotráfico el Presidente Felipe Calderón lo único que está provocando es más violencia”, dice. “Desde hace 30 años en la lucha contra las drogas se vienen aplicando las mismas fórmulas con los mismos resultados: más muerte y más violencia. He visto muchos capos que han sido los responsables del 80% del tráfico de cocaína, como mi padre, que han muerto. Pero el negocio no”, apunta. “¿De quien es la responsabilidad? ¿Hay que salir a matar narcos? ¿Eso soluciona el problema?”, se pregunta. “Realmente no. Simplemente acumulamos más muertos, pero no por el consumo de drogas sino por la pelea por ellas”, asegura. “Es hora de que se busquen enfoques diferentes frente al problema”, apunta. “Mañana podrían matar a todos los capos de una sola vez, pero pasado mañana el narcotráfico seguiría caminando igual”, concluye.

Rubén Moreira : Narco Consolida apuesta del gobierno especialista

por Rubén Moreira

El arresto del jefe del brazo armado del Cártel de Vicente Carrillo Fuentes, que fue considerado por el gobierno federal como el golpe más importante durante su intervención en Juárez, está lejos de significar el fin de las millonarias actividades de narcotráfico que tienen lugar en esta frontera.

Al contrario. De acuerdo con diversos análisis, la detención de José Acosta Hernández, alias “El Diego”, significa más bien la preparación del terreno o “la luz verde” para la llegada de otro grupo, el Cártel de Sinaloa, al control de tal negocio en Ciudad Juárez.

“El gobierno federal mexicano le está apostando a la consolidación de un solo grupo criminal, y no porque funcionarios necesariamente reciban sobornos, sino porque están convencidos de que la consolidación de un solo grupo, por definición, va a bajar los niveles de violencia visible con alto impacto social. Entonces ellos, en el caso de Chihuahua, le han dado a Sinaloa una luz verde”, dijo en entrevista Edgardo Buscaglia, abogado y economista experto en el tema de la corrupción y profesor del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).

De acuerdo con el investigador, que ha monitoreado la estrategia del actual gobierno federal mexicano en su lucha por el narcotráfico, el gobierno federal ha decidido apoyar a un grupo —al cual atribuye además la mayor capacidad de soborno— con la intención de al menos solucionar el problema de la violencia; el cual, dice Buscaglia, es el principal enemigo del Partido Acción Nacional con miras a la elección de 2012.

Pero este tipo de soluciones, agrega el también director del Centro de Derecho Internacional y Desarrollo Económico de la Escuela de Leyes de Virginia, no combaten las raíces económicas ni políticas ni sociales del negocio del narco, sino que sólo permite la institucionalización de una mafia en el poder.

“Cuando tengas a Sinaloa ganando Ciudad Juárez, vas a tener una solución estilo Rusia al problema, y ésta es que institucionalizas a la mafia en el poder, y si lo haces, como está haciendo el presidente Calderón en su política, básicamente te bajan los homicidios, pero la ciudadanía sigue cautiva, en su patrimonio y en su vida, de un grupo criminal que está controlando todos los resortes del poder”, agregó el investigador.

La opinión de Buscaglia —que desde 2010 hizo una investigación que detectó que el Cártel de Sinaloa es responsable de casi la mitad del tráfico de drogas en México y aun así es también el que menos detenciones ha sufrido— fue consultada para conocer la situación del narcotráfico en Juárez luego de que la Policía Federal arrestó en Chihuahua a José Antonio Acosta Hernández, alias “El Diego”, identificado como jefe del brazo armado de la organización de Carrillo Fuentes y probable autor intelectual de los crímenes de mayor impacto en Juárez, como la masacre de Villas de Salvárcar y la detonación del carro-bomba.

Al respecto, Buscaglia explicó que, si bien se puede prever una disminución en la violencia, sobre todo en la frecuencia de los delitos de homicidio, hay otro tipo de crímenes —como las extorsiones, los secuestros y el tráfico de armas y de humanos— que podrían registrar un aumento.

“Cualquier detención que hagas, sin atacar las raíces del problema, que son lo que realmente ha estado alimentando esta delincuencia, vas a tener lo que yo llamo ‘pan para hoy y hambre para mañana”, insistió Buscaglia.

Con este análisis coincide de la firma privada de inteligencia Stratfor, la cual ha mantenido también una constante observación de la guerra de cárteles en México y misma que, desde enero pasado, advirtió que 2011 sería el año de la consolidación del Cártel de Sinaloa sobre la mayor parte del territorio mexicano.

El Diario solicitó una entrevista a la oficina del Secretario Técnico del Gabinete de Seguridad del presidente Felipe Calderón, Alejandro Poiré, a la cual también envió un correo electrónico con preguntas sobre las opiniones de Buscaglia y de Stratfor. Al cierre de este artículo, sin embargo, la petición no había sido contestada debido, informó personal de la oficina de Poiré, a que el funcionario no tenía espacio en su agenda.

Consultada también al respecto, la embajada de Estados Unidos en México envió un posicionamiento sobre la detención de “El Diego”, destacando la “determinación” del gobierno mexicano para vencer a los cárteles de la droga.

“Felicitamos al gobierno mexicano en este importante paso adelante y estamos confiados en que las autoridades mexicanas continuarán progresando en su esfuerzo para desmantelar a las organización del narcotráfico”, dice una respuesta enviada vía correo electrónico por Alexander Featherstone, agregado de prensa de la sede diplomática.

‘288 a La Línea;

69 a Sinaloa’

Un reporte de la Secretaría de Seguridad Pública del gobierno federal mexicano, por separado, mostró esta semana la cifra de detenciones que ha realizado la Policía Federal en Juárez por organización criminal, mostrando, como había documentado la misma dependencia en ocasiones anteriores, que los arrestos han sido mayoritariamente de sólo uno de los grupos en disputa.

Así, el documento titulado “Detenciones relevantes en Ciudad Juárez al 31 de julio de 2011” muestra que, de los 357 aprehendidos que dijeron pertenecer a alguna de las organizaciones criminales que se disputan Juárez, 288 eran integrantes del Cártel de Juárez o La Línea, mientras que sólo 69 pertenecían al Cártel de Sinaloa.

“La parcialidad en esta protección que mencioné en The Economist, donde yo también comparaba detenciones; ese tipo de parcialidad no significa que vayan con el gobernador y le paguen dinero y que no se siga a Sinaloa, sino que ellos tienen más infiltradas a las autoridades, a más funcionarios públicos trabajando para el Cártel de Sinaloa que La Línea. Y por cada 10 funcionarios que Sinaloa copta, los otros tienen una, y por definición tendrán menos detenidos”, explicó Buscaglia.

“Pero lo que tienes que hacer como Estado es atacar la corrupción a todo nivel, en un programa nacional de vastísimas proporciones, como en el caso de Colombia, donde más del 30 de sus legisladores fueron procesados judicialmente de todos los partidos políticos; o sea, hubo una limpieza considerable. En México no ha comenzado eso”, agregó el experto

Rubén Moreira : narco laboratorios Aumenta más de 700% destrucción en 2 años

Por Rubén Moreira

El desmantelamiento de laboratorios clandestinos para la elaboración de drogas sintéticas se disparó más de 700% al pasar de 23, en 2007, a 198 en 2009, de acuerdo con información de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena).

En 2010, la cifra de laboratorios asegurados y destruidos por cuerpos militares fue de 151, mientras que, hasta julio de 2011, la dependencia federal lleva contabilizados 109.

Por su parte, la PGR declaró que desde hace dos años los servicios periciales para este tipo de casos se han incrementado considerablemente, debido al número tan elevado de “narcolaboratorios” encontrados.

Durante el actual sexenio, los laboratorios clandestinos que han sido localizados y destruidos por las fuerzas armadas suman un total de 532.

Rubén Moreira : narco – abuelo que vendía droga en papeles de caramelo detenido

Por Rubén Moreira

Tras dos meses de investigaciones, efectivos de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de Lomas de Zamora detuvieron esta semana a un narcotraficante de 76 años en Villa Centenario que comercializaba cocaína envuelta en papeles de caramelo. En el allanamiento realizado en el domicilio del anciano, además de la droga, los efectivos secuestraron una escopeta calibre 20 y cartuchos del mismo calibre. 

 



Efectivos de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de Lomas de Zamora lograron detener esta semana a un hombre de 76 años acusado de vender droga en Villa Centenario.

Lo llamativo del caso es que durante el allanamiento realizado en la vivienda del anciano, ubicada en las calles Franco y Maturana, los agentes policiales descubrieron que el “narco abuelo” envolvía la cocaína en papel tipo caramelo para su posterior comercialización. 

“Es llamativo que un anciano de 76 años comercialice cocaína y más de la forma que lo hacía. Al hacer el allanamiento, los investigadores observaron papeles de caramelos sueltos”, indicó en diálogo con Info Región el titular de la DDI lomense, Fabián Tosso.

Según añadió, esta investigación arrancó hace dos meses, donde luego de varios seguimientos, lograron detectar los movimientos del narcotraficante y así poder concretar la detención.

De acuerdo a lo que informó, el imputado poseía características de un anciano de 76 años y se dedicaba al fraccionamiento y comercialización de cocaína en la zona, y lo hacía a través de envoltorios de nylon transparente similar a los de las golosinas.

Según indicaron desde la comisaría de Villa Centenario, en el allanamiento al domicilio se secuestraron casi 200 gramos de cocaína, envoltorios de caramelos, una escopeta calibre 20 y cartuchos del mismo calibre. 

El anciano tiene 76 años quedó detenido acusado de “comercialización de estupefacientes y tenencia ilegal de arma de guerra”. Interviene en el caso la UFI 21 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora.

Rubén Moreira : Narco Fijación por senos grandes, sólo de narcos

por Rubén Moreira

México, DF. “El paraíso es el equilibrio familiar y no creo que la fijación de los narcos por las mujeres de senos grandes también se dé entre los empresarios y los políticos”, expresó la actriz colombiana Isabel Cristina Cadavid, de Cali, quien interpreta a Catalina en la película Sin tetas no hay paraíso, escrita y dirigida por Gustavo Bolívar, que se estrenó ayer en México.

La caleña, quien llegó al país para promover esta cinta con una historia de narcos, añadió que ella decidió operarse para que le pusieran implantes porque su talla era cero, lo cual bajaba su autoestima.

La sinopsis es la siguiente: una jovencita de un barrio de Pereira, Catalina (Isabel Cristina Cadavid), vive frustrada por tener los senos pequeños y no ser como las demás niñas de su cuadra, quienes reciben dinero del narco a cambio de favores sexuales. Con la ayuda de Yésica (Linda Baldrich), la madrota del barrio, empieza a ir a fiestas para conocer a narcotraficantes. Así conoce a El Titi(Ramiro Meneses), quien la desprecia por tener las “tetas pequeñas”. A partir de ese momento, Catalina dedicará su vida a conseguir dinero, colocarse implantes y ser así deseada por los narcotraficantes.

A la conferencia de prensa Isabel llegó con un escote que dejaba ver sus encantos. Dijo: “Yo tenía el perfil para el papel, de acuerdo con la historia; esperaron a que cumpliera la mayoría de edad para que pudiera hacerme la operación. Yo quería hacerme esta cirugía desde que tenía 15 años, pero mi papá no quería. Esperé hasta los 18 porque me enteré de que necesitaban una niña que quisera actuar y que la operaran.” La escena al respecto en la cinta es cruda. Se ha dicho que es para que las jovencitas sepan a lo que se exponen.

Agregó: “Creo que las series sobre el narco, al igual que esta película, buscan provocar una reflexión, sobre todo en las niñas que piensan que por tener los senos grandes ya van a conquistar todo. Las que se relacionan con narcos terminan mal o en la cárcel, o muertas.”

Con tan sólo unos días en México, expuso feliz que ha sido tan bien recibida que le gustaría quedarse aquí para trabajar. “En Cali estoy estudiando inglés y tengo propuestas de trabajo en Colombia. Si me proponen quedarme aquí, lo haría.”

Aclaró que para hacer el papel leyó completa la novela. En torno a las otras versiones de esta historia, opinó: “En la mía está todo. Debo decir que a los 15 años yo estaba, porque soy caleña, caderona, pero arriba no tenía nada. ¡Era talla cero! Me operé para darle más armonía a mi cuerpo y estoy contenta. Ahora soy 24B y no tuve ninguna complicación posoperatoria. Tengo amigas que se han operado y me dicen que les duele la espalda. A mí no. Ya me voy a quedar así. Si hubiera tenido algo de senos me hubiera quedado así, porque me gusta lo natural.

“El médico que me operó se llama Alan González y vive en Colombia. Ahora me siento más segura y me he preparado y estudiado.”

Sobre las niñas que se mezclan con el narco, dijo que “ellas están en una onda que no está bien. Piensan que por algo tan superficial van a tenerlo todo y no es así. En Colombia, en Cali y Medellín, es donde más se ve esto. La que no tiene cirugía no es de Cali.”

Para ella el medio de los narcos es “pesadísimo. No estoy de acuerdo con la legalización de las drogas, para nada. Insisto: quienes se relacionan con los narcos no acaban nada bien. Hay ignorancia, también, pero el mensaje es claro: nunca eso acaba en nada bueno.”

Estudia periodismo y considera que la mujer que se obsesiona por operarse los senos lo hace “porque lo hace, tarde o temprano; es un capricho de las caleñas. Me npropusieron, recién acabada la película, hacer un desnudo en una revista y no lo hice porque ahí sí hubiera sido Isabel Cristina, yo, y no Catalina. En la película lo hice porque era el papel, pero en la vida real no lo haría. No me imagino a mi papá qué pensaría.”

-¿Qué es el paraíso para usted?

-Es un equilibrio de trabajo, de familia, de un éxito, pero bien logrado. Todo mi paraíso está en mi corazón.

Ella tiene 21 años. Explicó que para hacer bien las escenas en las cuales debía llorar se acordabna de su abuela para que le llegara el sentimiento. “Soy una actriz natural.”

No le gustaría llegar a ser una sex simbol, contestó tajante. Para hacer el papel de Catalina hizo un trabajo de campo consistente en observar a prostitutas en su comportamiento y manera de caminar. “Aparte, nos pusieron un profesor para analizar cada escena. La escena más difícil fue la de la violación. Eso es muy duro y lo viví tan fuerte que me sentí casi violada. Me metí tanto en el papel que tardé 15 minutos para salir de ahí.”

Hoy, precisó, Colombia ha cambiado porque las personas se han dado cuenta de lo que implica el narco.

“Los narcos son como muy exagerados en eso de los senos grandes, y no creo que un político o un empresario sean lo mismo, en ese aspecto.

“Repito que Colombia ha cambiado. Me dicen que en México diario matan gente.”

Rubén Moreira : Narco El mito de Jesús Malverde, de moderno Robin Hood a santo

Por Humberto Moreira

El difundido culto a Jesús Malverde, cuya leyenda cuenta que vivió hace más de un siglo en el norte de México robando a ricos para dar a los pobres, es ahora un jugoso negocio para los presos, que fabrican objetos alusivos al santo venerado por el narcotráfico.

"Aquí en prisión le agarré fe, porque aquí me ha ayudado a salir adelante", dice Alberto Burgos, preso por homicidio en la cárcel estatal de Sinaloa (noroeste). Aunque Malverde nunca hizo un milagro y tampoco es reconocido por la Iglesia católica, atrae todos los días a cientos de seguidores a su capilla en Culiacán, capital de Sinaloa, tierra de los principales narcotraficantes mexicanos.

Dentro de una pequeña celda, Burgos trabaja sobre un rústico escritorio de madera en el trenzado de un collar de cuero, del cual pende una foto de Jesús Malverde. Hace unos 600 al mes. En otro módulo del penal, Gerardo Delgado, de 40 años y encarcelado por robo de autos, se dedica a pintar cuadros al óleo del santo, que vende en unos 5 mil pesos (420 dólares). Mientras otros dos presos, que purgan por homicidio y secuestro, fabrican sandalias a destajo también con motivos de Malverde.

Los objetos fabricados por los presos se venden en una capilla, levantada en 1979 frente al palacio de gobierno en el centro de Culiacán, una calurosa ciudad de 600 mil habitantes.

El entonces gobernador decidió ceder el terreno, luego de que durante las noches misteriosamente aparecían rotos los vidrios del edificio de gobierno, donde -según la historia popular- Malverde fue ahorcado el 3 de mayo de 1909.

"Aquí hoy vienen artistas y políticos, algunos por curiosidad o porque lo conocen, le prenden su veladora y le pagan mandas", dijo Jesús González, capellán de la capilla, cuyo padre construyó el recinto, agradecido por haberle salvado la vida tras un tiroteo en 1976.

La capilla permanece abierta las 24 horas. "Muchos vienen, se persignan y no les gusta que los veas", dice González para no hablar directamente de las personas relacionadas al narcotráfico que llegan al santuario.

Pero el agradecimiento de estos devotos está en las paredes del lugar, repletas de cartas y fotos, que muestran prósperos cultivos de mariguana.

"Me fue muy bien todo el año, por eso ahora vengo a verte./ De Culiacán a Colombia, que viva Jesús Malverde", dice la letra del corrido que, en su honor, canta a todo volumen frente a la capilla la banda Anaconda.

"Venimos a darle gracias y le tocamos gratis, pero a veces vienen sicarios y nos piden que toquemos tres o cuatro veces el corrido de Malverde y nos pagan hasta el triple de lo que normalmente cobramos", explica el cantante.

Aunque no hay registro de su fisonomía, con la construcción de la capilla abundaron las estatuas y bustos, que se venden al por mayor, que muestran a un atractivo mexicano de pelo negro, bigote recortado, sombrero y pañuelo al cuello, más parecido a un galán de la época de oro del cine en México, que a un revolucionario.

Popularmente se cree que su nombre viene de la frase "Mal para los ricos y verde (prosperidad) para los pobres".

Hasta hace poco no había registro histórico que probara que efectivamente Malverde existió, pero hace tres años investigadores del Archivo Histórico de Sinaloa encontraron un acta de nacimiento del 15 de enero de 1888 en Paredones, una localidad cercana a Culiacán, justo con su nombre.

Esta acta "da al traste con la idea de que Malverde era un apodo; no es un apodo, es un apellido. Esto lo hace más real y humano", explica Gilberto Javier López, director del Archivo.

Para 1909, cuando presuntamente muere ahorcado, Malverde tenía 21 años con un "maduramiento suficiente para ser un destacado luchador humano" como sucedió con muchos jóvenes en la revolución.

El culto a Malverde ya estaba posicionado entre la población antes de que el narcotráfico se convirtiera en un negocio trasnacional tres décadas atrás, pero como sucedió con otras expresiones, como la música, la moda e incluso el arte, lanarcocultura se apoderó de él.

Rubén Moreira : Narco nuevos grupos

Por Rubén Moreira

En lo que va del año se han configurado cuatro nuevos grupos de narcotraficantes, de acuerdo con análisis de inteligencia de las secretarías de la Defensa Nacional, de Marina y de Seguridad Pública federal.

Las nuevas bandas son el cártel de Los Caballeros Templarios y los grupos de sicarios Cártel de Jalisco Nueva Generación, La Resistencia y La Mano con Ojos.

Según los informes oficiales, en nuestro país operan, en la actualidad, siete organizaciones que alcanzan el rango de cárteles y siete grupos de sicarios o brazos ejecutores.

Los cárteles son el de Juárez, liderado por Vicente Carrillo Fuentes; el de Tijuana, encabezado por Fernando Sánchez Arellano; el de los Beltrán Ley­va, dirigido por Héctor Beltrán Leyva (que posee una vertiente en el centro del país denominada cártel del Pacífico Sur); el de Sinaloa, liderado por Joaquín El Chapo Guzmán, Ismael El Mayo Zambada y Juan José Esparragoza El Azul; el del Golfo, encabezado por Mario Cárdenas Guillén y Eduardo Costilla El Coss; el de Los Zetas, dirigido por Heriberto Lazcano Lazcano El Lazca, y el de Los Caballeros Templarios, bajo el liderazgo de Enrique Plancarte El Kike y Servando Gómez Martínez La Tuta.

Paralelamente, se asienta que el cártel de La Familia Michoacana ya está extinto: algunos de sus miembros se fueron con El Chapo; otros, con Los Zetas y el resto fundó Los Caballeros Templarios.

Hoy en día, el cártel de El Chapo opera solo y es el más fuerte, de acuerdo con las investigaciones. En tanto, los Beltrán Leyva se aliaron con Los Zetas y disputan a Los Caballeros Templarios las entidades de Morelos, Guerrero, Michoacán y el Estado de México.

 

Cárteles: muta el tumor

En los últimos meses han surgido cuatro nuevos grupos criminales y de sicarios que buscan apoderarse de rutas para el control del tráfico de drogas y de territorios para diversificar sus actividades delictivas en el país.

Destacan los denominados Cártel de Jalisco Nueva Generación, La Resistencia, La Mano con Ojos y Los Caballeros Templarios.

Según los análisis de información de inteligencia, obtenidos de las secretarías de la Defensa Nacional, Marina y Seguridad Pública (federal), esos grupos son escisiones de las organizaciones delictivas de La Familia Michoacana, Familia Mexicana, Cártel Independiente de Acapulco  —de Édgar Valdez Villarreal La Barbie—, de Los Beltrán Leyva, de Sergio Villarreal Barragán El Grande, así como del grupo operativo que dependía de Ignacio Nacho Coronel Villarreal, uno de los líderes del cártel de Sinaloa.

La información del gobierno federal precisa que la organización delictiva de La Familia Michoacana se extinguió por completo y que la organización de Los Caballeros Templarios no ha adquirido la misma fuerza de quienes los antecedió, ya que muchos de los miembros que se encontraban bajo el liderazgo de Nazario Moreno González El Chayo se han unido a organizaciones como el cártel del Pacífico y Los Zetas.

De acuerdo con los informes de inteligencia de las secretarías encargadas de la seguridad nacional, operan en el país siete cárteles y siete grupos de sicarios o brazos ejecutores de las principales organizaciones delictivas.

Los grupos que para el gobierno mexicano alcanzan el nivel de cártel son el de Juárez, liderado por Vicente Carrillo Fuentes; el de Tijuana, encabezado por Fernando Sánchez Arellano; el de los Beltrán Leyva, dirigido por Héctor Beltrán Leyva y que posee una vertiente en el centro del país denominada Cártel del Pacífico Sur.

Asimismo el cártel de Sinaloa, liderado por Joaquín Guzmán Loera El Chapo, Ismael Zambada El Mayo y Juan José Esparragoza El Azul; el cártel del Golfo, encabezado por Mario Cárdenas Guillén y Eduardo Costilla El Coss; el de Los Zetas, dirigida por Heriberto Lazcano Lazcano El Lazca, y Los Caballeros Templarios, bajo el liderazgo de Enrique Plancarte El Kike y Servando Gómez Martínez La Tuta.

 

Grupos de sicarios

La organización criminal La Mano con Ojos, el Cártel de Jalisco Nueva Generación y La Resistencia, considerada como una reminiscencia del cártel de Los Valencia, son identificados grupos de sicarios al servicio de Los Beltrán Leyva, Sinaloa y Los Caballeros Templarios, respectivamente.

El gobierno federal determina que el abatimiento del líder de La Familia Michoacana, El chayo, en diciembre de 2010, provocó que la llamada Familia Mexicana, que agrupaba a la organizaciones enquistadas en Guanajuato, Estado de México, Guerrero y Michoacán, se diseminara provocando que Los Caballeros Templarios no sea una organización robustecida a pesar de que mantienen como su brazo ejecutor a La Resistencia.

Las organizaciones criminales, conocidas como Los Caballeros Templarios y Jalisco Nueva Generación son grupos criminales que surgieron de  La Familia Michoacana e Ignacio Coronel Villarreal  Nacho Coronel.

En un análisis sobre el comportamiento y la violencia que ejercen los grupos de delincuencia organizada relacionados con el tráfico de drogas, el gobierno federal establece que esos grupos han sufrido una recomposición y han establecido nuevas formas de trabajar determinando que el cártel de Sinaloa o Pacífico se encuentra operando solo.

En tanto, los integrantes de La Familia Michoacana, que tenían una asociación con el cártel de Sinaloa, se han adherido a esa organización y a Los Zetas. Se indica que el cártel de Sinaloa continúa enfrentándose con el cártel de Juárez en una posición de exterminio por el estado de Chihuahua.

Sin embargo, la agrupación que dirige el El Chapo Guzmán continúa siendo la más fuerte y sólida que opera en el territorio mexicano a pesar de la muerte de uno de sus líderes, el año pasado: Nacho Coronel.

Los estados de mayor conflicto por disputa del territorio y rutas de trasiego son Tamaulipas, donde prevalece una confrontación encarnizada entre el cártel del Golfo y Los Zetas teniendo éste último mayor presencia en el territorio tamaulipeco y con prevalencia a ocupar las rutas de trasiego en Nuevo León. De acuerdo con lo anterior, se determina que Los Zetas controlan desde el sureste, pasando Tabasco, hasta Tamaulipas.

En Durango, Coahuila, Zacatecas y San Luis Potosí las autoridades mexicanas han detectado que hay una lucha entre el cártel de Sinaloa y Los Zetas, lo que ha provocado innumerables enfrentamientos.

En tanto, que la organización de los hermanos Beltrán Leyva, en asociación con Los Zetas, mantiene una lucha directa contra Los Caballeros Templarios en Morelos, Guerrero, Michoacán y el Estado de México.

 

Experto advierte plaza para El Chapo

 El arresto del jefe del brazo armado del cártel de Vicente Carrillo Fuentes, considerado por el gobierno federal como el golpe más importante durante su intervención en esta urbe, está lejos de significar el fin de las millonarias actividades de narcotráfico en esta frontera.

De acuerdo con diversos análisis, la detención de José Acosta Hernández El Diego significa más bien la preparación del terreno o “la luz verde” para la llegada de otro grupo: el cártel de Sinaloa, para controlar la plaza de Juárez.

“El gobierno federal mexicano le está apostando a la consolidación de un solo grupo criminal, y no porque funcionarios necesariamente reciban sobornos, sino porque están convencidos de que la consolidación de un solo grupo criminal, por definición, van a bajar los niveles de violencia con alto impacto social. Entonces ellos, en el caso de Chihuahua, le han dado a Sinaloa una luz verde”, dijo en entrevista Edgardo Buscaglia, abogado y economista experto en el tema.

El también profesor del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), quien ha monitoreado la estrategia federal en su lucha contra el narcotráfico, expone que el gobierno ha decidido apoyar a un grupo —al cual le atribuye, además, la mayor capacidad de soborno— con la intención de, al menos, solucionar el problema de la violencia, principal enemigo del Partido Acción Nacional con miras a la elección presidencial del próximo año.

Pero ese tipo de soluciones no combate las raíces económicas ni políticas ni sociales del narcotráfico, sino que sólo permite la institucionalización de una mafia en el poder, expuso Buscaglia.

“Cuando tengas a Sinaloa ganando Ciudad Juárez, vas a tener una solución estilo Rusia al problema, y ésta es que institucionalizas a la mafia en el poder, y si lo haces, como lo hace el presidente Calderón, básicamente te bajan los homicidios, pero la ciudadanía sigue cautiva por un grupo criminal que está controlando todos los resortes del poder”, agregó el investigador.